Precios de ERP
¿Cuánto cuesta un ERP para una pyme?
6.000 € – 60.000 € de implantación
Más licencias de 30 € a 150 € por usuario y mes. El error más caro no es elegir el ERP equivocado: es presupuestar solo la licencia y olvidar la implantación.
Cuando una pyme pide precio de un ERP, casi siempre recibe la cifra de la licencia. Esa cifra es la parte pequeña de la factura. La implantación, la migración de datos y la formación pesan entre tres y diez veces más, y son las que convierten un proyecto de 4.000 € en uno de 40.000 €.
Este desglose separa las cinco partidas reales de un ERP, con los rangos de mercado españoles.
Las cinco partidas que componen el coste real
30 € – 150 € / usuario / mes
Licencia en la nube. En la punta baja están los ERP para pymes muy pequeñas; en la alta, los ERP de gama media con módulos de producción o de almacén. Un ERP instalado en servidor propio se paga una vez, más un 18%-22% anual de mantenimiento.
3.000 € – 20.000 €
Consultoría de implantación: análisis de procesos, configuración, parametrización de impuestos y series, y diseño del plan de cuentas. Depende del número de procesos distintos, no del número de empleados.
1.000 € – 15.000 €
Migración de datos. Artículos, clientes, proveedores, histórico de facturación y saldos pendientes. Es la partida más imprevisible y la que más se subestima.
500 € – 5.000 €
Formación y acompañamiento en la puesta en marcha. Incluye el mes o dos en los que el equipo trabaja en paralelo con el sistema viejo.
300 € – 1.500 € / mes
Soporte y evolución posterior. Un ERP no se termina el día que arranca: cambian los impuestos, cambian los procesos y hay que actualizar.
Los rangos de esta página son precios de mercado en España, no una tarifa cerrada. El presupuesto concreto se fija después de un diagnóstico gratuito, y no cambia durante el proyecto.
Qué debe entrar en el presupuesto de un ERP
Análisis previo de procesos. Si el proveedor no ha visto cómo trabajas antes de dar precio, el número que te ha dado no vale nada.
Configuración de la facturación electrónica y de los requisitos legales vigentes. En España esto no es opcional y cambia con frecuencia.
Migración de datos con un periodo de validación en el que compares el sistema viejo con el nuevo antes de apagar el viejo.
Formación por perfiles, no una sesión general para todos. Quien factura necesita una cosa y quien compra, otra.
Plan de contingencia: qué se hace si el día 1 de mes el ERP no está listo.
Qué dispara el presupuesto de un ERP
Personalizaciones sobre el estándar. Cada modificación del código del ERP complica las actualizaciones futuras y encarece el proyecto desde el minuto uno.
Módulos de producción o de almacén con trazabilidad. Multiplican la complejidad y suelen doblar la fase de implantación.
Datos históricos de más de cinco años. Migrar todo el histórico rara vez compensa; casi siempre basta con saldos de apertura y los dos últimos ejercicios.
Varios centros de trabajo o varias sociedades con consolidación. La contabilidad multiempresa añade configuración y validaciones.
Cambiar de ERP y de asesoría a la vez. Duplica la coordinación y suele acabar con los dos proyectos a medias.
Qué no incluye
Estas partidas se facturan aparte en casi cualquier presupuesto del sector. Saberlo antes evita que la factura final te sorprenda.
El hardware o los servidores, si el ERP se instala en local.
Las licencias de las herramientas que se conectan al ERP: firma digital, gestión de gastos, BI.
El coste interno de tu equipo durante la implantación. Dos personas dedicadas a un ERP durante un mes es un coste real aunque no aparezca en ninguna factura.
La limpieza previa de tus datos. Si tu maestro de artículos tiene duplicados y códigos inconsistentes, alguien tiene que arreglarlo antes, y ese alguien suele ser tu equipo.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué tamaño merece la pena un ERP?
Cuando facturar, comprar y llevar la contabilidad en tres sitios distintos te obliga a rehacer trabajo cada mes. Como referencia práctica: a partir de 6-8 personas que tocan datos que deberían estar conectados, o cuando el cierre mensual os lleva más de dos días. Por debajo de eso, un buen programa de facturación con integración contable suele bastar y cuesta una fracción.
¿Cuánto se tarda en implantar un ERP?
Entre 3 y 9 meses para una pyme, contando desde el análisis hasta la puesta en marcha real. Los proyectos que se van a 12 meses casi siempre comparten el mismo patrón: personalizaciones sobre el estándar y migración de históricos completos. Cuanto menos te salgas del estándar, más rápido y más barato.
¿Por qué el presupuesto que me dieron se ha quedado corto?
Casi siempre por dos motivos: datos que estaban peor de lo que se suponía, o funcionalidad que se añadió a mitad. Ambos se mitigan con la misma medida: una fase de análisis pagada y con entregable antes de firmar la implantación. Si el proveedor se niega a hacer análisis previo, es una señal.
¿Merece la pena un ERP en la nube frente a uno instalado?
Para una pyme, casi siempre sí. En la nube la inversión inicial es mucho menor, no hay servidor que mantener y las actualizaciones legales llegan solas. El instalado solo tiene sentido si tienes requisitos muy concretos de control de datos, o si ya tienes infraestructura propia amortizada y personal que la mantiene.
¿Quieres una cifra para tu caso concreto? El diagnóstico es gratuito y sales con un rango en la mano.
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